Comparte

El Matrimonio a la luz de los diferentes paradigmas Judeos Cristianos desde la Epístola a los Hebreos 13:4 hasta la práctica y creencia en Iglesia Elim

Revista Nuestro Tiempo, Vol. 19, julio – diciembre 2020, páginas 10-31
10 Accesos
0 Descargas
0 Veces compartido
Ulises Aguillón
Egresado de la carrera de Teología de la Universidad Luterana Salvadoreña[email protected]
Secciones

Resumen

La presente investigación está enfocada en el tema del matrimonio y se desarrollado en tres paradigmas. El primero habla desde la Biblia hebrea, la génesis de la humanidad principia con la creación del hombre y la mujer y se instituye el matrimonio cuyo origen es divino, se elabora la exegesis desde el texto Hb.13,4, con una exploración socio cultural, partiendo de los orígenes del cristianismo en el Nuevo Testamento finalizando con los antecedentes del Antiguo Testamento. El segundo trata sobre el concepto que del matrimonio tenían los padres de la iglesia, la edad media hasta llegar a la reforma protestante, y el último paradigma es una explica-ción en el contexto del protestantismo norteamericano del siglo XIX hasta la fundación de Iglesia Elim en El Salvador. Los resultados dejan una gran riqueza en cuanto a la exegesis del concepto griego y hebreo del ma-trimonio y su propósito, y su evolución a través de los diferentes paradigmas hasta culminar al presente siglo XXI. Finalmente, la investigación muestra en sus principales hallazgos, que históricamente, el matrimonio sigue siendo trascendental en la vida de todo ser humano, si su deseo es casarse.
Palabras Clave: Divorcio, Iglesia Elim, Matrimonio, Cuerpo doctrinal, Paradigma, El Salvador.

Marriage in the light of the different Judeo-Christian paradigms from the Epistle to Hebrews 13: 4 to the practice and belief in the Elim Church

This research is focused on the issue of marriage and was developed in three paradigms. The first one speaks from the Hebrew Bible, the genesis of humanity begins with the creation of man and woman and marriage whose origin is divine is instituted, the exegesis is elaborated from the text Hb 13,4, with a socio-cultural explo-ration , starting from the origins of Christianity in the New Testament ending with the antecedents of the Old Testament. The second deals with the concept that the church fathers had of marriage, the Middle Ages up to the Protestant Reformation, and the last paradigm is an explanation in the context of North American Protestant-ism from the 19th century until the founding of Iglesia Elim in El Savior. The results leave a great wealth in terms of the exegesis of the Greek and Hebrew concept of marriage and its purpose, and its evolution through the different paradigms until the end of the present 21st century. Finally, the research shows in its main findings that historically, marriage continues to be transcendental in the life of every human being, if their desire is to marry.
Keywords: Divorce, Elim Church, Marriage, Doctrinal Body, Paradigm, El Salvador.

Metodología

La elaboración del presente artículo se desarrolló en la Universidad Luterana Salvadoreña, tuvo un plazo de 5 meses, período comprendido de julio a diciembre de 2019. La extensión del mismo es de 50 carillas a 1.5 espacio de interlineado. Su enfoque es cualitativo, de tipo bibliográfico, reconstruyendo el significado del matrimonio a través de la investigación en libros, fuentes primarias, monografías, artículos, revistas y sitios web confiables, lectura de los cuales, se sigue una secuencia ordenada, aplicando el pensamiento crítico, desde la historia de las ideas y los paradigmas.

Introducción

El matrimonio es de los temas, de los que más escritos hay, muchos de ellos con perfil menos teológicos y más devocional. El texto de Hebreos 13,4 habla acerca del matrimonio “gamos” a esta comunidad cristiana. Si existe el deseo de orientar o aconsejar a los miembros de la comunidad eclesial que tienen la aspiración de casarse, provechoso y útil es conocer el significado de la palabra griega en la cosmovisión hebrea, y de esta manera, comprender si realmente el matrimonio que hoy se celebra, es el mismo del cual este escrito nos habla. Una exegesis del texto allanará el camino que nos permita aproximarnos a la intención original del autor, y los diferentes paradigmas nos facilitaran el análisis del concepto del matrimonio en los diferentes contextos históricos dentro de nuestra investigación.

Por lo que, el presente estudio se divide en tres partes. El primero inicia desde la Biblia hebrea, se elabora la exegesis desde el texto Hb.13,4, con una exploración socio cultural, partiendo de los orígenes del cristianismo en el Nuevo Testamento finalizando con los antecedentes del Antiguo Testamento.

El segundo es un inquirir el concepto del matrimonio desde los Padres de la Iglesia, seguido de la Edad Media cuyos máximos representante son Agustín de Hipona y Tomás de Aquino hasta llegar a Juan Calvino teólogo de la Reforma Protestante.

En la tercera parte nos introducimos al contexto del protestantismo y su llegada a Norteamérica a través de los inmigrantes que huyen de las grandes guerras religiosas de Europa trayendo consigo diferentes posturas teológicas, entre ellas la teología calvinista, dando lugar al fundamentalismo del siglo XIX, que se convertirá en la base de algunas de las iglesias evangélicas en Guatemala, hasta la fundación de Iglesia Elim en El Salvador. Los resultados obtenidos son de mucho valor, entre los que tenemos: la exegesis y significado correcto del término griego “gamos” matrimonio, así como el pensamiento que se tenía en los diferentes paradigmas.  La metodología de trabajo es cualitativa de tipo bibliográfico, exegética con pensamiento crítico, paradigmas e historia de las ideas.

La investigación, es un gran aporte en cuanto a la exegesis del texto griego y hebreo de la institución del matrimonio, su propósito, y su evolución. Inicia desde la epístola a los hebreos y recorre los diferentes paradigmas. Por lo tanto, se espera sea provechoso para todo lector conocer este material, ya que se, convierte en una guía hacia un concepto más amplio sobre el matrimonio, por lo que, se puede decir, que el matrimonio sigue siendo trascendental en la vida de todo ser humano.

I. Paradigma del matrimonio en la Biblia Hebrea

En la Biblia Hebrea, el matrimonio es el principal vínculo humano de la sociedad, el fundamento de la vida social. Tienen que existir familias para poder dar lugar a una sociedad, y para ello debe producirse el matrimonio. El matrimonio es una unión entre dos personas, un varón y una mujer. El matrimonio tiene su origen desde el principio de la humanidad de ahí que se halle en pasajes que declaran que esta es una institución de origen divino, partiendo del primer libro de la Biblia desde sus primeros capítulos en la creación del hombre y la mujer (Gn. 2. 18-25), hasta el último libro (Ap. 19. 5-10) y sirve como símbolo entre la relación de Dios y su pueblo (Jer. 3; Ez. 16; Os. 1-3) y entre Cristo y su iglesia (Ef. 5. 22-33).

Asimismo, el matrimonio en la Biblia hebrea es un tema recurrente que está presente en muchos de sus libros directa o indirectamente, mencionaremos solo uno, “El Cantar de los cantares” cuyo tema es el amor entre el marido y mujer y el apasionante descubrimiento del otro en su relación conyugal en la que cantan su amor, en el que se unen, y se vuelven a separar, superando las dificultades y conflictos para unirse definitivamente, siendo este el quid del asunto. De ahí la importancia del matrimonio desde la perspectiva teológica, partiendo del texto en la epístola a los Hebreos 13, 4 en el Nuevo Testamento.

A. Análisis del texto de la epístola a los Hebreos 13,4 en el Nuevo Testamento

1. Exégesis de la palabra matrimonio

El texto griego es el siguiente, según (Nestle-Aland, 2014)

Τίμιος ὁ γμος ἐν πᾶσιν καὶ ἡ κοίτη ἀμίαντος, πόρνους γὰρ καὶ μοιχοὺς κρινεῖ ὁ θεός. (Heb 13:4)

La palabra matrimonio (γμος) denota celebración y fiesta, además de la unión entre un hombre y una mujer, aparece solo una vez en el Nuevo Testamento, sin embargo, su significado, está implícito en otros textos, donde se celebra la unión marital. El termino griego para la palabra matrimonio es γμος, la cual es, la que aparece en el texto de la epístola a los hebreos, siendo este el único lugar donde se encuentra, como tal. La palabra griega (γάμος) matrimonio, y su implicación encierra aspectos importantes, tales como, el significado exegético y la interpretación de la enseñanza del matrimonio en el nuevo testamento, de manera específica en esta epístola.

El matrimonio (ho gamos) ὁ γμος. No hay verbo en griego. La cópula puede ser suplida bien con estin “es” (ν) o con “esto(sea, imperativo). Honroso Τμιος  (timios), un viejo adjetivo derivado de time “honra” como en Hechos 5,34. (Gamos)  γμος es el termino usado en otros pasajes del N.T para denotar el casamiento o la fiesta del casamiento (Mt. 22,29; Jn. 2,1). Sin mancilla μαντος (amiantos). Antigua palabra compuesta (a, privativo, y adjetivo verbal proveniente de miaino, contaminar), ya en Hebreos 7,26. (Miaino ten koiten), es una expresión común para denotar adulterio. Fornicarios, solteros impuros. Adúlteros μοιχος, (moichous), Casados, impuros. Dios juzgara a ambas clases, tanto si los hombres lo hacen como si no. (Robertson, 2003)

1.1 Autor, destinatarios, tiempo y lugar de composición.

La carta a los hebreos empieza como un tratado, continua como un sermón y termina como una carta, aunque es más una exhortación o una predicación que una carta, fue escrita como una homilía, a la que no le fue nada fácil el ser aceptada como libro inspirado, finalmente fue admitida a en el canon sagrado a finales del siglo IV. La tradición atribuye este escrito a Pablo, sin embargo, son muchos los que se la atribuyen a otros autores como Apolos, Lucas, Bernabé y otros, pero ninguna opinión ha logrado imponerse, ante esto resulta problemático identificar el autor de esta carta, por lo cual, muchos se han conformado a no afirmar nada. Tampoco se conoce con certeza el año en que fue escrito este sermón sacerdotal ni el lugar en que fue elaborado y tampoco quienes fueron sus destinatarios originales.

Hay testimonios antiguos que, con cierta vacilación, atribuyen la redacción de Hebreos unas veces al evangelista Lucas, otras a Bernabé, cristiano de los primeros tiempos (Hech 4,36) y luego compañero de Pablo (Hech. 9,27; 11, 22-30; 13-15; Gál2), y otras incluso a Clemente romano (Flp. 4,37). Cada una de estas candidaturas ha encontrado abogados recientemente, sobre todo la de Bernabé. Pero ninguna ha logrado imponerse. En su lugar se ha propuesto el nombre de Silas o Silvano (Hech. 15,22), compañero de Pablo (Hech. 15, 40-18, 5; 1 Tes. 1,1; 2 Tes. 1,1; 2 Cor. 1,19) Y secretario de Pedro (l Pe 5,12), e incluso el del mismo Pedro y el de Judas, hermano de Santiago, del que se conserva una breve carta, de Felipe, “uno de los siete” (Hech 6, 5; 8; 21, 8), de Priscila, esposa de Aquila (Rom. 16, 3-5; Hech. 18), de Apolo (l Cor. 1,12,’ 3,4-6,22; 16,12; Tit. 3,13), de Aristión, discípulo del Señor, según Papías. Últimamente se ha llegado a sugerir que la doctrina de Hebreos procede de María, la madre de Jesús. Todo esto quiere decir que su identificación resulta muy problemática.

La descripción que nos hace Lucas de Apolo en Hech. 18, 24-28 corresponde con bastante exactitud a la idea que podemos forjarnos del autor de hebreos al leer su obra: de origen judío, educación en una gran ciudad helenística como Alejandría, conocimiento profundo del Antiguo Testamento, gran talento para la predicación, cristiano de inspiración paulina. Pero esto no basta para demostrar que Apolo sea efectivamente el autor de Hebreos, ya que todos estos rasgos pueden encontrarse igualmente en otros hombres apostólicos de la época. Por tanto, hemos de resignarnos a la incertidumbre. Tampoco se conoce fecha en que fue compuesto este sermón sacerdotal ni los lugares en que fue pronunciado o a los que se envió. Son muchas y variadas las opiniones en este sentido. Parece probable una fecha algo anterior al año 70, en que fue tomada la ciudad de Jerusalén y quedó destruido el templo. En efecto, el autor describe la liturgia del templo como todavía actual (10, 1-3.11), aunque afirma que está destinada a desaparecer (9, 10). (Vanhoye, 1980)

Sin embargo, ante esta postura que dice que, esta carta pudo ser escrita antes del año 70 a.C hay otras que le dan altas probabilidades que esta carta homilía sea de autoría de la segunda generación, y que su autor haya sido un cristiano que manejaba muy bien el griego, por su conocimiento y estilo. Por lo cual, pretender aseverar o afirmar quien es el autor, sería algo muy atrevido. Sobre esto, se ha escrito cantidad de libros, teniendo cada uno de ellos argumentos para poder sustentar su posición, a continuación, se transcribe lo siguiente, acerca del autor de la carta:

Ante este estado de cosas no hay otra posibilidad que contentarnos con una imagen aproximada del autor, que se puede deducir del contenido mismo de la carta, y renunciar por completo a saber cuál fue su nombre. Aceptada esta posición se puede aceptar lo siguiente: un cristiano anónimo de la segunda generación, de origen judío, versado en las escrituras y poseedor de una buena cultura alejandrina, emparentado en muchos aspectos con el mundo intelectual de Filón; que a pesar del empleo que hace de ciertas formas de expresión de sabor gnóstico, se guarda bien de desvanecer el elemento histórico de la revelación con divagaciones mitológicas o filosóficas; tributario (en algunas ideas fundamentales) del pensamiento teológico de Pablo, pero capaz de elaborar por su cuenta y de exponer en estilo propio los principios teológicos, enteramente penetrado de los conocimientos de la nueva alianza, hecha realidad en Jesucristo y superior a todos los símbolos que le precedieron.

“Este cristiano anónimo escribe, consciente de su propia autoridad a una comunidad que le es bien conocida por haber trabajado en ella y que se hallaba amenazada de abandonar la fe y de correr en pos de teorías falsas (posiblemente judeosincretistas)”. No menos difícil es la comunidad de los destinatarios. El título a “los hebreos”, se conoce desde finales del siglo II, pero desde luego no procede del autor, sino de compiladores desconocidos, quienes seguramente lo dedujeron del contenido de la carta, expresando así al mismo tiempo su convicción del origen paulino del escrito. La profesión de hipótesis muestra que no es fácil llegar a una conclusión segura. El conocimiento que se tiene en Roma de la carta o, por lo menos de conceptos de formulaciones típicas de su teología, la circunstancia de que se designe a los jefes con términos poco comunes “pastores”.

Todo esto inclina a buscar con preferencia de los destinatarios en Roma, y aunque en el contexto no se hable de martirios, omisión bastante extraña después de la persecución de Nerón, esta hipótesis es la que más atrae. Para determinar el tiempo de la composición de la carta, el único punto de apoyo con el que se cuenta es el uso de la que 1 Clemente (hacia 96) hace de la carta a los hebreos, o de ciertas ideas teológicas que le son características. Para quienes sostiene que el apóstol Pablo fue el autor inmediato; la fecha más tardía tiene el año 67, supuesta, en cambio, una relación más o menos indirecta con Pablo, la fecha más probable seria entre los años 77 y 93. Incierto, es por último el lugar de la composición. Si He. 13, 24 que es el dato más concreto, permite alguna conclusión, podría decirse que la carta fue enviada de un sitio fuera de Italia; pero la supuesta interpretación del pasaje es dudosa. (Kuss, 1977)

Después de lo expuesto se pudiera concluir que esta carta aunque no es Pablo su autor, si  tiene influencia paulina, es por eso que muchos se la atribuyen a él, sin embargo, y ante las diferentes posiciones de los investigadores no se puede afirmar con certeza quien fue su autor, como tampoco la fecha en que fue escrita, ni sus destinatarios, ni el lugar de procedencia, pero esto de ninguna manera, le quita el valor que como escrito tiene, su inspiración es incuestionable, su vigencia y pertinencia para la presente generación y para los venideras siguen siendo vigentes y actuales. En cuanto al capítulo 13 que es el último capítulo de esta epístola y el que nos compete de manera específica el versículo 4, encontramos exhortaciones particulares relativas a la vida común y a la marcha de la comunidad.

Sobre este texto 13,4 Kuss (1977) explica lo siguiente:

La exhortación siguiente se refiere a la moral matrimonial, y por extensión al orden en la vida sexual en general cuya base ha de ser una debida actitud con respecto al matrimonio. Todos deben profesar respeto al matrimonio y precaverse de la facilidad con que los paganos quebrantan la fidelidad matrimonial (“todos” es decir, los que viven en matrimonio; con el termino no se hace alusión expresa a los  no “casados”; la versión “en todo” de carácter más general, es posible, pero no parece verosímil) en efecto, los fornicarios ( en general todos los que se entregan a excesos sexuales) y los violadores del matrimonio monógamo tendrán que contar con la condenación en el tribunal de Dios. ( pág. 297)

2. El Matrimonio en siglo I

Los  contratos de matrimonio y acta de divorcio que se llevaban a cabo en el siglo 1, eran escritos que adquirían el valor de una transacción comercial en beneficio de los contrayentes, en el que se entregaba una dote en beneficio de la esposa, y de esa manera ser compensada en caso de divorcio injustificado o que se perdería en caso de que alguno incurriera en un agravio incumpliendo las obligaciones contraídas en el contrato y se procediera a un divorcio, como una compensación por faltar al compromiso adquirido en el contrato.

2.1 El matrimonio y el divorcio según las escuelas de Hillel y Shammay

Estos dos rabinos eran exponentes contemporáneos, según el cual la interpretación acreditada de la Torah era prerrogativa de competentes maestros en la materia (¡laicos por lo general!) y de las escuelas que ellos dirigían. Su enseñanza se transmitía oralmente y no comenzó a fijarse por escrito hasta finales del siglo II. Su importancia para el judaísmo posbíblico sólo es parangonable a la de los padres de la Iglesia para el cristianismo, en cuanto al matrimonio y divorcio tenían posiciones opuestas.

Hillel, opuesto a su contemporáneo Shammay, murió hacia el año 10 de nuestra era; fue el fundador y jefe de una escuela rabínica comprensiva e indulgente en la hermenéutica de la Torah con relación a la vida (por ejemplo, según Ex. 22,7, los partidarios de Shammay consideraban que la culpabilidad de una acción mala comenzaba ya en la intención del sujeto, mientras que los hillelitas la limitaban a la ejecución). Jesús, por tanto, en este caso genérico, debía aparecer como un hillelita (no así en la cuestión particular del divorcio, en la cual, según la interpretación dada por el célebre Hillel a Dt. 24,1, bastaría con que la mujer se dejase quemar la comida para poderla repudiar, mientras para Shammay debía mediar algo gravemente inmoral: cf. Dt. 24,1 con Mt. 5,32; 19,7; Mc. 10,11; Lc. 16,18). (Penna, 1994, págs. 51,52)

2.2 Jesús y su enseñanza del matrimonio y divorcio

Jesús toma una postura radical (Mt.19: 1,10) en cuanto a la no disolución del matrimonio, colocándose en la escuela de Shammay, aduciendo que todo aquel que se divorcia por cualquier causa que no sea el de fornicación, adultera y hace que la otra persona también adultere, es decir, que no hay razón alguna que valga para divorciarse, sobre todo, porque los que se divorciaban por lo general eran los hombres, quienes lo hacían por razones laxas obrando contra la voluntad de Dios en cuanto al matrimonio.

Este pasaje sigue la secuencia de un debate rabínico Mt. 19:1-3. Los fariseos mismos debatían los fundamentos del divorcio implícitos en Deuteronomio 24:1-4: La escuela de Shammay, que predominaba en el tiempo de Jesús, sostenía que el pasaje permitía el divorcio únicamente si la esposa era infiel; la escuela de Hillel, que finalmente se impuso, decía que un hombre podía divorciarse de su esposa si ella quemaba las tostadas (un rabino posterior de esta escuela agregó: “¡O si uno encuentra una persona más atractiva!”). El éxito de la sabiduría de un protagonista que era puesto “a prueba” con preguntas difíciles era un tema antiguo (cf. 1 Rey. 10:1) Mt. 19:4-6. Una práctica de interpretación corriente era replicar a un versículo comprobatorio apelando a otro.

Al igual que los sectarios que escribieron los Rollos MM, Jesús apela al propósito original de Dios en la creación en Génesis 2:24. 19:7. Aquí Jesús se refiere a Deuteronomio 24:1, el texto básico que los intérpretes judíos usaban para debatir los fundamentos para el divorcio Mt. 19:8. Los maestros judíos de la ley reconocían una categoría jurídica denominada “concesión”: algo que estaba permitido solamente porque era mejor regular el pecado antes que renunciar totalmente al control sobre- el mismo. Frente al propósito de Dios en la creación (Gén. 2:24), el divorcio caía de manera natural en esa categoría (cf. Mal. 2:14-16) Mt. 19:9. La escuela de Shammay no permitía el divorcio excepto a causa de infidelidad por causa de la esposa (ya sea concretada o un intento de la misma), pero no consideraba que el nuevo casamiento fuera adúltero. Jesús es más consistente: si una persona se divorcia de su cónyuge sin fundamentos válidos (infidelidad o pecados análogos); el casamiento no queda en verdad disuelto y el casamiento posterior resulta en adulterio. (Keener, 2003)

Se puede decir, que es en este contexto, donde las palabras de Jesús son innovadoras, revolucionarias y solidarias, procuran proteger a la víctima y humanizar al victimario, pues al elevar la causas por las cuales se puede dar  el divorcio, eminentemente es una defensa de la mujer y una recuperación del designio original de Dios que en aquella sociedad dominada por los hombres, una mujer que sufría el repudiado debía regresar a la casa de su padre llevando consigo el deshonor que afectaría a toda su familia de origen. La amenaza del divorcio era un arma implacable para someter a la mujer.

B. Antiguo Testamento origen, institución e instrucciones sobre el matrimonio

1. Exegesis del hebreo de la palabra matrimonio

חתן  (kjatán); raíz prim.; dar (una hija) en matrimonio; de aquí, (gen.) contraer afinidad por matrimonio: contraer matrimonio, emparentar, , matrimonio, parentesco, suegra, o yerno. (Strong, 2002)

Esta palabra hebrea (kjatán) “matrimonio” aparece solamente una vez en el A.T y se encuentra en libro de Josué 23,12 “Porque si os apartareis, y os uniereis a lo que resta de estas naciones que han quedado con vosotros, y si concertareis con ellas matrimonios…”. En Génesis encontramos lo que sería la primera referencia al matrimonio en el capítulo 2: 18, 24, considerado por los estudiosos como el relato Yahvista de la creación del hombre y la mujer, habla de la situación de Adán y de su naturaleza sociable, de manera que “no es bueno que el hombre este solo”. Los seres humanos son tan complementarios hoy como lo fueron Adán y Eva en el edén. Sin la mujer el hombre habría sido impotente e incapaz de llevar a cabo la misión encomendada por Dios llenar la tierra y gobernarla y como lo afirma Ruiz Martorrel (1998). “Adán requiere un tú humano; un ser semejante y diferente: una compañía y un complemento. En la Biblia no aparece una concepción monádica; el hombre necesita una relación interpersonal creada, una ayuda adecuada” (pág. 24).

1.1 Origen e institución del matrimonio en el Antiguo testamento

Génesis es el libro de los orígenes y es ahí donde se encuentra el inicio de la institución matrimonio.

¿Podemos concebir una explicación más realista del amor conyugal?   Gen. (2,18-25). «Una ayuda semejante a él» expresa dos profundas ideas: la mujer complementa al hombre, ser social por naturaleza, pero no es un mero aditamento para su servicio; ella «le es proporcionada», es decir, posee una naturaleza semejante. 19-20. En estos versículos, el documento “J” introduce la creación de los animales para subrayar, por contraste, el verdadero papel de la mujer. Los animales, nombrados por el hombre, y, por tanto, bajo su dominio (cf. 1,26b.28b), no son compañeros adecuados para su ser total; no poseen una naturaleza proporcionada a él (¿quizá una polémica indirecta contra la bestialidad?). 21-23. El «sueño profundo» del hombre (tardêmãh) sugiere la naturaleza misteriosa y altamente significativa de la actividad divina (cf. Gn 15,12). La descripción de la formación de la mujer es, como la del hombre, etiológica.

Todas las expresiones la «costilla» (significado inseguro; quizá relacionado con una palabra sumeria que significa «costilla» y «vida»), «hueso de mis huesos y carne de mi carne» (cf. Gn. 29,14; 2 Sm. 19,12-13), «mujer» (Issãh) y «hombre» Ish)— indican la unidad de naturaleza de hombre y mujer (cf. L. Arnaldich, SP 1, 346-57). El pronombre «ésta» (en el TM) repetido tres veces subraya el contraste con el v. 20b; la mujer, a diferencia del animal, es la «ayuda semejante a él». Pero la existencia de la mujer, psicológicamente y en el orden social, depende del hombre. El autor concluye la primera parte de su relato con un principio general, una convicción teológica que había orientado y condicionado el relato de la formación de la mujer: la unidad del matrimonio y su naturaleza monógama son queridas por Dios. Este versículo de transición, que significa el estado de inocencia del primer hombre (aunque no primariamente la ausencia de desorden sexual, sino «una mutua confianza y estima». (Brown, Fitsmyer, & Murphy, 1971, pág. 72)

1.2 Poligamia y Monogamia

El Antiguo Testamento, revela su absoluta oposición a la poligamia, esto se deduce de las frecuentes relaciones de los personajes del antiguo testamento en una poligamia, aunque se reconoce el derecho de la esposa sobre las demás mujeres llamándoles concubinas. Es notable conocer que el adulterio era juzgado de forma diferente en el hombre y la mujer, por razones que se mencionan más adelante, sin embargo, el adulterio era condenado siempre por Dios, como lo afirma Schokel (1999)

El decálogo y otras leyes exigen la fidelidad matrimonial con extensión asimétrica. En efecto, la mujer casada o desposada comete adulterio en cualquier relación con otro; el hombre, casado o soltero, sólo si tiene relaciones con una casada. La razón parece ser asegurar la legitimidad de la prole, un bien que redunda en modo diverso a favor de ambos cónyuges. La poligamia del hombre con varias mujeres o con mujer y concubina está permitida; pero se observa una clara tendencia a la monogamia. Con límites definidos, la ley permitía a ambos el divorcio por culpa grave o causa grave del cónyuge. El adulterio consumado tenía pena de muerte para ambos cómplices (Lv 20,10) (págs. 131,132)

2. El matrimonio Israelita, la mujer como propiedad.

Un hombre culpado de infidelidad era considerado como un criminal sólo cuando había invadido los derechos de otro hombre. A una mujer no se le permita divorciarse de su marido.

En el decálogo (diez palabras) manifiesta el concepto del matrimonio que el hombre tenía de la mujer incluyéndola entre sus propiedades pues dice: “No codiciarás la casa de tu prójimo, no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su criada, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo” Ex. 20, 17. “Así como la hija no casada está bajo la dependencia del padre, así también la mujer casada está bajo la dependencia de su marido. El decálogo, Éx. 20,17, enumera a la mujer entre las demás posesiones junto con el esclavo y la esclava, el buey y el asno. Al marido se le llama el ba’al de una mujer, su dueño, de la misma manera que es el ba’al de una casa o de un campo, Éx. 21,3.22; 2 Sam. 11,26; Prov. 12,4, etc. Una mujer casada es «posesión» de un ba’al, Gen. 20,3; Dt. 22,22. «Tomar esposa» se expresa por el verbo de la misma raíz que ba’al y significa, por tanto, «hacerse dueño», Dt 21,13; 24,1”. (De Vaux, 1976 pág. 58)

El matrimonio en el AT no tiene una diferencia significativa con el que se celebraba en el NT a no ser por los cambios que Jesús hace en su relación con las mujeres y las cartas auténticas de Pablo, luego en las cartas pseudoepígrafas hay un evidente acomodamiento a la cultura greco-romana, elemento que no se tocara en esta investigación.

II. Paradigma del Matrimonio en los Padre de la iglesia, Edad Media, y Reforma Protestante del Siglo XVI

El matrimonio en esta época de la iglesia sigue teniendo mucho aprecio, pero solo después de la virginidad y el celibato, pues estos estados, eran considerados de mayor espiritualidad, es decir, al negarse al deseo carnal de las relaciones sexuales, también aparecen grupos que se ubican al otro extremo, es decir, los que se oponían rotundamente al lazo conyugal, como respuesta surgen los defensores del matrimonio pues lo consideran una institución de carácter divina.

A. El Matrimonio en Los Padres de la Iglesia.

1. El matrimonio, su estado y fines, ante la “pureza” en los días de los Padres de la Iglesia.

En cuanto a la postura de los padres de la iglesia hubo una generalizada opinión en lo que se refiere a la pureza del matrimonio y a la monogamia en su práctica. También había creencias que enseñaban que el propósito era el de la procreación, y la oposición de que fuera diseñado para el placer sexual, casi todos ven en esto algo pecaminoso, pues lo asocian con el pecado original. Los gnósticos ven en el matrimonio como algo inferior, y las encratitas que prefieren la virginidad como el estado espiritual superior y el no procrear hijos porque prolonga el encarcelamiento del espíritu en la materia en los hombres generados. Ante esto surgen apologistas como Ignacio de Antioquia, Clemente de Alejandría, Tertuliano que elaboran escritos en defensa del matrimonio y cartas como “El pastor de Hermas” que defienden la santidad del matrimonio y su oposición contra el adulterio, que podría llevarle inclusive a la separación, pero que se mantenga sin casar esperando el arrepentimiento y así pueda volver a su hogar.

A finales del siglo IV se fundan los monacatos que tenían como fin, la búsqueda de Dios, aislados del mundo, abrazando la ascesis. Un gran exponente de esta corriente de pensamiento en búsqueda de una mayor espiritualidad fue Jerónimo de Estridón, quien en defensa de lo que él considero un ataque al monacato consideró a Joviniano un hereje.

La premura con que la jerarquía eclesiástica puso freno a la predicación de Joviniano encuentra su justificación en el hecho de que abordaban un tema tabú para la iglesia cristiana y con el que estaba especialmente sensibilizada. Se trataba del sexo, cuya consideración negativa está en el origen de innumerables prejuicios acumulados a lo largo de la historia. Los moralistas cristianos argumentaban basándose en las enseñanzas de Pablo: “quisiera yo que todos los hombres siguieran mi ejemplo, pero cada uno tiene de Dios su propio don”, o “a los solteros y a las viudas les digo que es bueno que permanezcan como yo” y “hermanos, el tiempo se acaba. En lo que resta, los que tienen mujer vivan como si no la tuvieran” etc. (1Cor. 7,78 y 29).  La mayoría deseaba que esa normal de abstención sexual fuera compartida por todos, incluidas las personas casadas que deberían convivir como hermanos. (Torres, 2009, págs. 49,50)

Apologistas del matrimonio ante los ataques de algunas sectas.

Clemente polemiza con los gnósticos y los encratitas, muy numerosos en la Iglesia alejandrina. Así, rechaza el pensamiento de los gnósticos, que pensaban que la procreación es mala porque prolonga el encarcelamiento del espíritu en la materia en los hombres generados. Y a los encratitas, que afirmaban que generar hijos es dar alimento a la muerte y prolongar la existencia de seres infelices en la tierra, les responde que la virginidad es un don de gran valor que Dios concede a algunos, pero que no contradice la bondad del matrimonio; les echa en cara que yerran cuando equiparan la relación sexual encaminada a la procreación que se establece entre los esposos con una unión sexual que busca sólo el placer; acepta su teoría de que las relaciones sexuales entre Adán y Eva fueron la causa de la expulsión del paraíso, pero precisa que fueron pecaminosas no porque fueran malas en sí mismas, sino porque las entablaron antes del momento debido. (Mira, 2015)

En el matrimonio se exhorta a los cónyuges a cultivar una estrecha relación en la que corresponde al marido, una autoridad expresada en la tarea de educar a la esposa, a la procreación y la educación de la prole, como reflejo de la cultura patriarcal. Sin embargo, a pesar de que el hombre le corresponde le rol de jefe “pater familias”, es innegable que es el cristianismo trajo consigo una elevación del nivel moral de la vida conyugal; donde la monogamia es parte de la conducta del creyente, algo que no se da en el antiguo testamento y que es novedoso en la cultura greco-romana.

B. La Edad Media y el matrimonio

1. El matrimonio según Agustín de Hipona

Agustín es el paradigma del medioevo de la teología y de la religiosidad occidental. Fue un hombre tan entregado a sus creencias como lo fue al libertinaje en el principio de su vida. Agustín vivió en una época ampliamente cristianizada, rechazando en sus años jóvenes, la fe en el cristianismo, solo después de muchas experiencias mundanas abandono ese camino que le conduciría a la vida cristiana. Vivió en la “edad de oro de la patrística” y fue un defensor de la fe contra los considerados herejes, en ese momento de la historia.

1.1 Su conversión y su pensamiento ante el Matrimonio.

En el año 386 luego de leer un relato sobre la conversión de Antonio (padre del monacato) experimenta una nueva y dramática y ahora definitiva conversión: de la vida mundana con hábitos hedonistas a una vida cristiana ascética y de renuncia. Toma una decisión de ruptura radical: tomando la decisión en contra del placer sexual y por la continencia perpetua, contra la riqueza y por la pobreza, contra los placeres sexuales y por la ascesis, y debido a su pasado personal y existiendo bajo el poder del sexo y sus creencias maniqueas, su enseñanza del matrimonio es lo siguiente:

Agustín vincula ese “pecado original” al acto sexual y al deseo carnal, egoísta, a la concupiscencia, que surge con él, llegando a poner la sexualidad en el centro de la naturaleza humana… Visto desde la perspectiva de Agustín, estaba claro: el ideal es que el acto sexual solo se realice para procrear. El placer sexual, en sí mismo, es pecaminoso y debe ser reprimido; que el placer sexual pudiese incluso enriquecer e intensificar la relación entre marido y mujer, era algo impensable para él. ¡Qué inmensa carga esa herencia agustiniana de la estigmatización de la libido sexual, para los hombres y mujeres de la edad media, de la Reforma y de mucho después! (Kung, 1995, págs. 78,81) 

Esto lo llevo a creer en la superioridad de la virginidad y al propósito último de la procreación en el matrimonio como sus antecesores de la patrística, aunque sin menospreciarlo, pues es un defensor del matrimonio y gran impulsador de la responsabilidad de los hombres en la crianza de los hijos.

Un elemento importante es que en esta época inicia el proceso en el que el matrimonio se llega a convertir en un sacramento donde Agustín es pionero.

2. Tomás de Aquino y su perspectiva del matrimonio.

Tomas de Aquino nació en 1225, su teología, es impensable sin la teología de San Agustín, su alcance e influencia llega hasta la edad media e incluso más allá, sin embargo, la teología de Tomas de Aquino no se puede concebir sin Aristóteles que es la segunda gran figura, su filosofía fue redescubierta en el medioevo cristiano. Precisamente en el siglo XIII, cuando los monasterios pasaron a segundo plano como centros de formación, cuando las universidades, y con ellas la ciencia, les tomaron el relevo, aquel filósofo pagano llegaría a ejercer una influencia trascendental en la vida de Tomás de Aquino y los estudiosos de su época.

2.1 Fines del matrimonio, conforme a Tomás de Aquino

La reflexión matrimonial tomista se articula a partir de una metafísica de la finalidad. Lo que preocupa primariamente a Santo Tomás no es, como preocupaba a San Agustín, la defensa de la bondad del matrimonio, sino la determinación de la naturaleza, de lo que propiamente define el matrimonio frente a otras realidades humanas.

Santo Tomás aborda la naturaleza del matrimonio precisamente a través de sus fines, ya que el fin es aquello a lo que se ordena la naturaleza de un ser y, por lo tanto, es criterio de identidad del matrimonio. Dirá entonces, que no puede existir un verdadero matrimonio si mediante el consentimiento se ha excluido el bien de la prole. En efecto, la apertura a los hijos es el fin que especifica los restantes fines como matrimoniales. La intención de entregarse en forma indisolublemente fiel al cónyuge no será matrimonial si excluye la apertura a los hijos. En este sentido, los hijos son para Santo Tomás la causa principal del matrimonio y los restantes fines, causas secundarias.

La terminología tomista «causas principales» y «causas secundarias» se aplicó a las causas finales objetivas del matrimonio: la procreación de los hijos (causa principal); la ayuda mutua (causa secundaria) y el remedio de la concupiscencia (causa secundaria). La tesis fundamental de la teoría de la finalidad tomista que brevemente se ha comentado, podría sintetizarse de la siguiente manera: habiendo varios fines respecto de una misma realidad, necesariamente hay que entender la subordinación entre ellos, y más concretamente, la subordinación del fin inmediato al fin mediato, siendo este último el principio especificador, ordenador y perfeccionador de toda esa realidad. (Conen, 2016)

Con esto es evidente un avance leve en cuanto al matrimonio conceptuado por Agustín al concepto de Tomás de Aquino en el que el primero ve como único propósito del matrimonio la procreación, sin otorgar lugar a la búsqueda del placer y mucho menos al bienestar de la compañía mientras que el segundo añade que las causas del matrimonio es el bien de la ayuda mutua y el auxilio de la concupiscencia como fin secundario, aunque el fin primario, sigue siendo la prole.

C. El Matrimonio en la Reforma Protestante.

1. Biografía breve de Juan Calvino

Noyon, (1509-1564) era una pequeña pero influyente ciudad ubicada a poco más de 100 km de París. Allí, en la mañana del 10 de julio nació el cuarto hijo del distinguido notario Gerardo Calvino y su esposa Juana: un varón a quien llamaron Juan. El año que nació Calvino ya circulaban rumores y oleadas de rumores de una nueva Reforma por toda Francia. Debido a la influyente posición de su padre, el joven Juan se hizo amigo de gente de la clase alta. Sus compañeros de andanzas infantiles eran ricos, y disfrutó de una educación con tutores privados. Tuvo, además, el privilegio de asistir a una escuela privada para varones en Noyon. Juan desarrolló un cálido afecto por la aristocracia.

Calvino se inscribió en 1523, tres años después que Martín Lutero quemó el derecho canónico y la bula que amenazaba con excomulgarlo. Para esta época la Reforma en Alemania había llegado al cenit, saturada por las acciones y las ideas de Martín Lutero. La Reforma explotaba en toda Europa. El trabajo de Gerardo (su padre) estaba amenazado. El padre de Calvino era cada vez menos apreciado por los clérigos de la catedral de Noyon, que lo interrogaron sobre su capacitación contable y solicitaron revisar sus libros. Gerardo se sintió terriblemente ofendido por este cuestionamiento a su integridad, y se negó a entregar los libros. Su resistencia provocó que fuera excomulgado.

Decidió que su hijo estudiara Leyes, y le comunicó su decisión; le ordenó que pasara a la Universidad de Orleáns. La noticia fue terrible para Calvino. No tenía una relación demasiado estrecha con su padre, pero se sentía obligado a obedecer. A los diecinueve años Juan se mudó a Orleáns y se inscribió en la Facultad de Leyes. Algunos creen que la conversión de Calvino se produjo en 1533, debido a los hechos que tuvieron lugar en su vida ese año. Hasta este momento, a su alrededor había personas que eran linchadas o quemadas en la hoguera, pero Calvino mismo no había sido tocado, quizá porque mantenía una alianza, aunque ya no demasiado estrecha, con la Iglesia Católica. Esa alianza lo protegía de ser contado entre los protestantes. Pero esa alianza, segura y silenciosa, cambió drásticamente después de un discurso de Nicolás Cap. (Liardon, 2005, págs. 196,205)

 1.1 Fines del matrimonio, de acuerdo a Calvino.

Calvino tenía el matrimonio en no poca estima, pero hasta ese momento nunca lo había preocupado demasiado la idea. Nunca escribió sobre las razones para cambiar su deseo con respecto al estado marital, pero muchos suponen que fue consecuencia de haber vivido en el hogar de Bucero. Bucero y su esposa, Elizabeth, tenían un matrimonio extraordinario y vibrante. Su hogar, lleno de risas y calidez le hizo considerar este como un regalo de Dios al hombre, de ahí del llamado a la pureza y santidad en el matrimonio.

1.2   Para Calvino ¿Cuándo es necesario el matrimonio?

Cuando le faltaren las fuerzas para vencer y dominar sus apetitos carnales, comprenda por ello que Dios le impone el matrimonio. Así lo dice el Apóstol, cuando manda que “a causa de las fornicaciones, cada uno tenga su propia mujer, y cada una tenga su propio marido”; y; “si no tienen don de continencia, cásense” (1 Cor. 7,2.9). Quiere decir con esto, en primer lugar, que la mayor parte de los hombres está sujeta al vicio de la incontinencia; y lo segundo, que no exceptúa a ninguno de ellos de acogerse a este único remedio que propone, para que no caigan en la impureza. Por tanto, los incontinentes, si no quieren poner remedio de este modo a su flaqueza, por el hecho mismo pecan, ya que no obedecen al precepto del Apóstol.

1.3 Calvino contrae matrimonio.

La primera estancia de dos años en Ginebra (1536-1538) es el escarceo natural, esperable, de alguien que aún no domina la situación. Los tres años posteriores en Estrasburgo otorgan a Calvino un remanso donde incluso consigue casarse y, a la vez, consolidar su labor como escritor y teólogo. Cottret narra magistralmente “las alegrías del matrimonio” que por fin conoce Calvino, luego de sus múltiples dudas y vacilaciones al respecto. Idelette de Bure, viuda de un anabaptista converso, además de seria y piadosa, era ¡incluso guapa!, como se encargó de observar el incrédulo Farel, el “culpable” de que se estableciera en Ginebra. (Cervantes Ortiz, 2010, pág. 19)

Para Calvino el contraer nupcias no era de menos valor, ni le restaba ni le añadía a su espiritualidad, antes bien lo miraba como remedio a los instintos de la naturaleza humana, aunque miraba a su mujer más como alguien que le sirviera en los asuntos de los oficios doméstico y siendo de salud frágil como una especie de enfermera, más que como una ayuda idónea, por eso en la elección de su conyugue esto fue su búsqueda, para hacerla su esposa.

III. Paradigma del matrimonio en el contexto del protestantismo norteamericano del siglo XIX hasta Iglesia Elim

La sociedad estadounidense es una sociedad conservadora, que ve el matrimonio como el ideal a alcanzar de acuerdo a la Biblia, esto es resultado de tener una base teológica calvinista, que es considerado hoy como la corriente más fuerte del cristianismo en la nación norteamericana. “Por calvinismo se entiende no solo el sistema teológico elaborado por el propio Juan Calvino, sino también los impulsos nacidos de su teología, los cuales constituyen hasta hoy la base doctrinal de la iglesia Reformada, pero también, con ligeras variaciones las base de otras tradiciones e iglesias como la anglicana, las metodistas y las bautistas (y en alguna medida también de Elim, aunque no es una iglesia reformada, sino evangélica[1]). Así, pues, el calvinismo no se identifica con ninguna denominación o confesión, sino es un sistema de pensamiento que sirve de base a todo el protestantismo y ha sido elemento esencial en la estructuración cultural y social de los países protestantes. “Sin él no se podría explicar la conformación espiritual de los Estados Unidos”. Para comprender el modo de pensar y actuar de muchos grupos religiosos actuales, en particular de los que provienen de USA, conviene conocer al menos en síntesis los puntos centrales de la teología de Calvino según los cuatro libros de su “Institución” (Galindo, 1992, pág. 107)  

A. Los calvinistas[2] en Estados Unidos siglo XIX

1. La visión de Calvino impregna a los creyentes en Estados Unidos.

La llegada de los migrantes al nuevo mundo fue motivada por querer huir y escapar de las guerras de carácter religioso en Europa y de las persecuciones, sobre todo de Inglaterra, pero no llegan sin llevar su religión, cuando se forman las 13 colonias cada una tiene una interpretación de su fe, pero no por eso intolerantes, pues de eso vienen huyendo, tienen un ideal superior la formación de un nuevo país.

Dos ideas opuestas en la fundación de una nación: una donde el estado se declara cristiano y donde la religión incide directamente en sus políticas y leyes y por lo tanto en la ciudadanía, y otra donde el estado se declara laico sin mezclar religión y estado, dejando en entera libertad al ciudadano de elegir su practica de fe, sin injerencia del estado.

La mayor parte de los estadounidenses conocen bien la acusación contra los humanistas laicos para tratar de excluir a Dios, he incluso la religión, de toda discusión seria en la vida pública del país. Sin embargo, pocos caen en la cuenta de que acusaciones como esta, no son nuevas. En los primeros años de la nación, el termino que se utilizaba no era “humanista laico” sino “infiel”. Algunos estadounidenses veían a los fundadores de la república como los archiinfieles de la nación que trataban de destruir la cristiandad y excluir la religión del escenario público. Quienes lanzaban esta acusación contra los fundadores solían ser cristianos todavía apegados al modelo europeo de la iglesia estatal o, cuando menos, al ideal de un estado con bases cristianas significativas. La mayoría de los estadounidenses de hoy se sienten cómodos con la noción de un gobierno laico, con la separación de iglesia y estado, y con la multiplicidad de tradiciones religiosas.

Por eso, durante ese período, muchos estadounidenses no podían imaginar una nación viable sin una iglesia estatal establecida. Igual importancia tiene el hecho de que durante el periodo revolucionario y ya entrado el siglo XIX, la mayor parte de los ciudadanos que se declaraban creyentes cristianos eran calvinistas de alguna clase. Los católicos todavía estaban en franca minoría. La iglesia anglicana, o Iglesia de Inglaterra todavía prosperaba en el sur, pero había perdido considerable credibilidad, sobre todo partiendo de que muchos estadounidenses la asociaban con Inglaterra, no con los Estados Unidos.

Como personas de tradición reformada, los congregacionalistas, presbiterianos y cristianos reformados, holandeses en general ponían los ojos en Juan Calvino y el régimen que había establecido en Ginebra para entender cómo debería la religión inspirar al ámbito público. Para comprender la resistencia cristiana a los fundadores de los Estado Unidos se requiere, por tanto, comprender la religión y la política en la Ginebra del siglo XVI. Calvino compartía con casi todos los cristianos europeos de su siglo la convicción de que debería haber para cada estado solo una iglesia, y que esa iglesia debía estar oficialmente establecida y ser de afiliación obligatoria para todos los ciudadanos.

Como la mayor parte de los cristianos de la época de la revolución tenían muy poca, o ninguna, experiencia con la separación de iglesia y estado y como la mayor parte de ellos pertenecía en alguna forma a la herencia reformada, se puede entender fácilmente porque tantos cristianos se opusieron a los fundadores de la república estadounidense. Por lo que a ellos concernía, los fundadores que establecieron un estado laico con libertad de religión habían declarado la guerra tanto al ideal de una república cristiana como a la misma religión cristiana. Por eso, estos cristianos calificaron inequívocamente a los fundadores como infieles.

Pero lentamente, se fue constatando con claridad un hecho indiscutible, incluso por parte del más decidido defensor de la ortodoxa cristiana y del ideal de iglesia estatal: Los Estados Unidos no serían una nación cristiana, por lo menos en términos legales. (Hughes, 2005, págs. 104, 107)

De acuerdo con esto se funda una nación conforme a la primera enmienda, declarada laica, pero profundamente religiosa, fundamentalista y muy conservadora, dándole al matrimonio el status de institución de origen divina y de carácter indisoluble.

B. Misión Cristiana Elim Guatemala

1. Biografía de Othoniel Ríos Paredes fundador de Elim.

Médico y evangelista, fundador de la Misión Cristiana Elim. Nació en Jutiapa el 26 de mayo de 1927 (1927-1998). Su conversión fue en 1962, según su propio testimonio, durante una campaña evangelística celebrada en el Gimnasio Teodoro Palacios Flores. Empezó a asistir a varias iglesias y a predicar en diversas reuniones fuera de su hogar, hasta que en 1963 tuvo contacto con las ideas del movimiento pentecostal, las que incorporó a su predicación e impulsaron una creciente vitalidad y expansión de la congregación. Este acelerado crecimiento del número de fieles de la nueva comunidad llevó al Dr. Ríos a construir el primer templo de la Iglesia Elim en 1974 y dedicarse por entero a su ministerio pastoral, con el que se inició uno de los movimientos evangelísticos más grandes en la Historia de Guatemala: la Misión Cristiana Elim. (Cal, mijutiapa.com, 2011).

1.1   Ríos Paredes, su teología y creencia en el matrimonio.

Pero su crecimiento no fue solamente a nivel de membresía, sino también, aperturando nuevas filiales en Guatemala y en algunos países de Centro América, entre estos a El Salvador, esta es la razón por la que Ríos Paredes se autodenomino apóstol, con lo que se auto facultaba el poder mantener injerencia en las iglesias.

“Es importante destacar que, aunque la manifestación de los dones y la vida del Espíritu Santo fueron consistentes en los inicios de Elim Guatemala, su teología siguió siendo de origen protestante. Por lo que nominar a Elim de pentecostal sería un acto arbitrario dadas su teología y su enseñanza. Eso se mantuvo vivo en los primeros años de Elim Guatemala y luego se extendió a Elim El Salvador. No sería sino hasta la expulsión de Elim El Salvador cuando el imaginario teológico cambiaria para ambas iglesias”. (Medrano, 2017, pág. 23)

Para el Dr. Ríos Paredes, el matrimonio sería fundamental en la vida del creyente, sobre este tema tiene predicaciones en la web, donde establece su posición con respecto al mismo, sosteniendo que es de carácter indisoluble y de gran estima en la vida del creyente, teniendo a su base la Biblia, a pesar de haber dado un giro importante en cuanto a las doctrinas no se sabe que haya cambiado su posición en lo que respecta al matrimonio.

C. Misión Cristiana Elim El Salvador y la doctrina del matrimonio.

1. Fundación de Elim El Salvador. (Diario oficial, 1982)

La iglesia Elim tuvo un origen muy sencillo. Nació como una congregación local en el año de 1977, cuando el joven predicador Sergio Daniel Solórzano Aldana, de nacionalidad guatemalteca, comenzó a visitar El Salvador para atender a un grupo de personas interesadas en establecer una congregación en la ciudad capital siguiendo el modelo de Misión Cristiana Elim en Guatemala. (Misión Cristiana Elim, 2006).

1.1 El Matrimonio, doctrina fundamental en la iglesia y en el ministerio pastoral.

Elim es una denominación joven de rápido crecimiento a nivel nacional e internacional, considerada una megaigleisa, no depende de ninguna denominación protestante ni extranjera. Su teología no es calvinista, aunque sostiene algunas doctrinas de Calvino, tampoco es pentecostal, aunque cree en la manifestación y el bautismo del Espíritu Santo y sus dones sobrenaturales, por lo que, su teología se definiría como una “teología hibrida” según lo ha manifestado el pastor general de “Iglesia Elim” Mario Vega. La iglesia Elim, cuenta con un “Manual de Doctrinas Básicas” donde se exponen de forma simplificada las principales doctrinas básicas de la fe cristiana, en el que se pueden encontrar, la inspiración de las escrituras, la trinidad, la deidad de Cristo, los cinco puntos calvinistas[3], el matrimonio, doctrinas escatológicas entre otras, siendo un total de 36 doctrinas.

1.2 Doctrina del Matrimonio en Iglesia Elim

El matrimonio se encuentra como doctrina en el “Manual de las Doctrinas Básicas” en el cual se da la definición y sustento bíblico, la base legal sobre el cual se celebra, para conocimiento del creyente y las causas por las que se puede disolver no sin procurar el arrepentimiento del cónyuge transgresor para la restauración del hogar, a continuación, la transcripción, tal cual se encuentra, en el manual:

Es una institución divina que tiene como finalidad brindar una ayuda mutua a los cónyuges (Gen. 2.18) permitiendo la satisfacción del instinto sexual de manera responsable y santa (1 Cor. 7: 2,5,9) posibilitando la multiplicación adecuada de la raza (Gn. 1,28). El matrimonio se da entre un hombre y una mujer y la voluntad expresa del hombre de Dios es que nadie debe tener más de un cónyuge al mismo tiempo (1 Tim. 3,2). Puesto que las autoridades civiles han sido constituidas por Dios (Ro.13.,1), el matrimonio se hace efectivo a través del acto legal llamado matrimonio civil, el cual es sancionado por Dios y bueno para la iglesia. los ministros del evangelio no pueden realizar matrimonios, pues tal potestad no les es otorgada ni por la Palabra de Dios ni por las leyes civiles.

De manera que cualquier ceremonia religiosa no van más allá que el de ofrecer una oración a favor de los casados y presentarlos como tales ante la congragación. Todo cristiano es libre de casarse con quien sea capaz de dar su consentimiento en juicio, y teniendo en cuenta los mandamientos expresados por Dios en su Palabra con respecto al tema. Estos mandamientos son: (1 Cor. 7,39; 2 Cor. 6,14) y que el matrimonio no puede contraerse dentro de los grados de consanguinidad o afinidad señalados por las escrituras. El matrimonio, es para toda la vida y únicamente puede ser disuelto por las siguientes razones:

Muerte. Cuando uno de los conyugues muere el que sobrevive queda libre del lazo del matrimonio (Ro.7,2) y puede contraer un nuevo matrimonio si así los desea (1Cor. 7,39; 1 Tim. 5,14)

Infidelidad. En caso de fornicación o de adulterio después del matrimonio, la parte ofendida debe procurar la restauración de su cónyuge otorgándole perdón completo cuando así lo solicite a fin de preservar la unión matrimonial y cumplir con la ley de Cristo. Pero, si el ofensor persiste con obstinación en infidelidad que no pueda ser remediado ni por el cónyuge ni por la intervención de los ministros del evangelio, la parte inocente puede promover su divorcio, y después, de este, puede casarse si lo desea, con otra persona como si la parte ofensora hubiera muerto. (Mt. 5,32; 19,9)

Cuando un matrimonio se divide a causa de uno de los conyugues se convierte al evangelio de Cristo y el incrédulo le abandona por su nueva fe, se puede admitir una separación de los esposos (1 Cor. 7,15); pero, en este último caso no hay lugar a un nuevo matrimonio, a menos que el cónyuge incrédulo incurra más tarde en el pecado de la infidelidad, con lo cual, el caso pasaría a considerarse como adulterio (Vega, 1993).

1.3 La renuncia del pastor fundador de Elim El Salvador

El pastor fundador de la iglesia  Sergio Solórzano, tenía un liderazgo fuerte y sus predicaciones eran muy carismáticas, logro llegar a tener una congregación muy numerosa, siendo él, el fundador, concentro todo el poder en él, y sin tener que rendir cuentas a nadie, se convirtió en un autócrata, este fue su mayor error, a esto le siguieron otros errores como el manejo de las finanzas a su propia  discreción y el deterioro de su relación matrimonial, hasta que le fue descubierto que tenía una relación extramarital, aunque los rumores sonaban cada vez más fuertes, Sergio rehusó y desmintió ante los ancianos ser responsable de las faltas morales de la que era acusado.

Para el mes de octubre de 1995 Sergio Solórzano, quien había fungido como el líder indiscutible de la Misión, comenzó a mostrar conductas incoherentes con el mensaje cristiano. De manera que, en un primer acto desde su formación, los ministros que conformaban Elim Internacional tomaron la decisión de suspenderle de sus funciones ministeriales como una medida disciplinaria encaminada a ayudarle a restaurar los aspectos descuidados en su vida. Dada la falta de información abierta hacia la congregación algunos comenzaron a utilizar el vacío dejado para crear sus propias versiones de los hechos.

Ante esta situación crítica el Concejo de Ministros decidió el nombramiento de un nuevo Pastor General con el propósito de promover estabilidad y unidad entre los sectores que se habían disgregado durante la crisis. El nombramiento recayó unánimemente sobre el hermano Mario Vega, quien se había desempeñado como Pastor de la filial en la ciudad de Santa Ana en los últimos 17 años para asumir no solamente como el Pastor General de la Misión sino también como el Pastor de la Iglesia Central. El nombramiento del hermano Mario Vega como Pastor General y su presentación ante la Iglesia Central se produjo el 20 de abril de 1997.

Con ello, la congregación recibió esperanza y en un par de semanas se había logrado una recuperación de la confianza tal que cuando el hermano Sergio Solórzano dio apertura a su grupo el impacto sobre la Iglesia Central no fue perceptible. A partir de ese momento, el hermano Sergio Solórzano rompió toda relación con Misión Elim. (Misión Cristiana Elim, 2006)

La iglesia Elim espero cerca de dos años que Sergio se arrepintiera. Pero él rechazo esa opción prefiriendo alejarse del temor del Señor. El 14 de abril de 1997 Sergio Solórzano anuncio al consejo de ministros de Elim (compuesto de 15 líderes influyentes de la Misión) su decisión de abandonar la Misión Elim y comenzar su propia iglesia, dejo de lado la disciplina del arrepentimiento y la restauración que el concilio le había impuesto y tomo entre mil a dos mil miembros y trece pastores de la iglesia madre para comenzar su propia iglesia. (Comiskey, 2004, págs. 35,36)  

1.4 El impacto negativo del proceder de un líder

A la renuncia de Solórzano, muchos pastores que sabían de su relación extramarital comenzaron a replicar el ejemplo de inmoralidad de quien había sido su mentor en la fe y muchos de ellos le siguieron en su nueva aventura, otros se fueron de la iglesia formando sus propias iglesias, que no prosperaron.

Al asumir como Pastor General, el hermano Mario Vega, comenzó un trabajo de reorientación de la función ministerial, una reorientación de las prioridades de la Misión y de la Iglesia Central, una reelaboración de la pastoral hacia la mujer, los jóvenes y los niños y, en general, un abandono de las posiciones casi sectarias que la Misión había adquirido en los últimos años. Se fomentó la integridad ministerial y la probidad y optimización en la administración de las finanzas”. (Comiskey, 2004, pág. 37).

 1.5 El nuevo pastor general de Iglesia Elim central y Elim Internacional.

El matrimonio es una doctrina principal que no puede ser violentado, ni minimizado, ni pasado por alto, cuando nos enteramos de que un dirigente cristiano ha caído en una falta moral, quedamos dolorosamente sorprendidos. Al principio nos resistimos a creerlo y hasta puede que lo neguemos, por amor al líder. Esta fue la experiencia de iglesia Elim, hasta que las autoridades de la iglesia, tomaron la decisión de nombrar al nuevo pastor general y este cargo recayó de forma unánime e incuestionable en el pastor Mario Vega quien contaba con el reconocimiento de no solo de los líderes espirituales sino también de la denominación, cargo que al día de hoy ostenta, con humildad e integridad.

El domingo 20 de abril de 1997 Mario Vega, junto a su esposa e hijo, fue presentado en los seis servicios dominicales de Elim como nuevo pastor general de la Misión. Vega sabía que la iglesia debía percibir nueva confianza, de manera que convoco a cultos diarios en los que predicaría. Los cultos fueron anunciados públicamente de la siguiente manera: “Jesucristo es el mismo ayer, hoy y por todos los siglos, Venga y compruébelo escuchando el mensaje de Restauración en Iglesia Elim Central. Predicando Mario Vega, PASTOR GENERAL de Misión Cristiana Elim El Salvador. (Medrano, 2017, pág. 80)

Sustituir a un pastor como Solorzano era una tarea nada fácil, la crisis matrimonial y el consiguiente divorcio por causa de adulterio había dañado y afectado otras áreas de la iglesia, a sus autoridades y miembros, adoptando antivalores que habían leudado a un buen grupo de pastores tales como  la doble moral, la falta de ética, el autoritarismo, la ambición de poder, la mentira, la competencia y rivalidad entre los pastores, el desprecio por la preparación teológica y la academia, el ataque recurrente a la apariencia de las mujeres bajo la justificación de la vanidad, declarándolo como pecado desde el pulpito, el menosprecio a los niños, la subestimación de los jóvenes y la desvalorización del trabajo de la mujeres, entre otras cosas.

El liderazgo del nuevo pastor general marco claras diferencias con su antecesor pues teniendo diferentes perfiles, sus énfasis y sus estilos erran y son disímiles, destacando sobre todo su intelectualidad, integridad y humildad. Tanto Solorzano como Vega se han convertido para Elim en paradigmas en la práctica del liderazgo eclesial. Ante todo, lo expuesto, el Matrimonio siendo una institución divina y como doctrina actual, por medio de su Palabra, Dios le dio validez a la remoción del liderazgo de un pastor carismático y de fuerte personalidad de una mega iglesia, a la transición y aceptación de un nuevo líder, con una personalidad completamente diferente y con una capacidad intelectual sobresaliente que inspira al estudio y preparación académica aspectos menospreciados por su predecesor.

Conclusiones y recomendaciones

La Biblia Hebrea, que es el primer paradigma, el vocablo griego “gamos” matrimonio en el texto de Hebreos 13,4 describe desde la exegesis del pasaje, la relación entre hombre y mujer y, por consiguiente, la relación interhumana y pura por excelencia. Luego encontramos una transición en cuanto a la comprensión del matrimonio, donde Jesús le devuelve el valor a esta institución por el cual Dios lo creo, radicalizando las causas por la cual se puede dar el divorcio. En una época en que el hombre tenía la facultad de anular el matrimonio por nimiedades insignificantes, ya no tendrá la facilidad para hacerlo a no ser por causa de adulterio, esto es una novedad inaudita, Jesús se levanta en defensa de la mujer considerada sin derechos en la cultura judía y grecorromana del siglo I. En la Antiguo Testamento, hallamos que el matrimonio es el principal vínculo humano de la sociedad, el fundamento de la vida social ya que el hombre es un ser social. Tienen que existir familias para poder dar lugar a una sociedad, y para ello debe producirse el matrimonio que es la unión entre dos personas, un varón y una mujer.

En el segundo paradigma, los Padres Apostólicos exhortan a la fidelidad matrimonial y a una educación apropiada de los hijos, defienden el matrimonio frente a los rigoristas que lo condenan, sin embargo, ven como único fin en el matrimonio la procreación, condenando y estigmatizado a monjes como Justiniano por predicar el disfrute de las relaciones sexuales, consideran la virginidad como un estado superior. Tanto Agustín como santo Tomás piensan que realizar la unión sexual, cuando se sabe que no puede ser fecunda, para gozar del placer que conlleva es una culpa venial. Calvino el gran reformador sostiene que la iglesia tiene solo dos ordenanzas el bautismo y la santa cena, ante lo cual el matrimonio no es un sacramento, más bien enseña “que el que no se puede contener se debe casar, no dice solamente que es mejor tomar mujer y no vivir en la fornicación, sino que es mejor casarse que quemarse, reproduciendo a Pablo”

En el último paradigma se aborda la llegada de los inmigrantes protestantes que huyen de la persecución en Europa por causa de su fe, con ello vienen diferentes corrientes protestantes entre ellos calvinistas que luchan por construir un país con una fuerte base cristiana, derivando en una teología fundamentalista, teología que llega con los misioneros a Guatemala y El Salvador fundando iglesias, adoptando sus doctrinas, entre ellas la del matrimonio. Doctrina que, al mantenerse vigente en la práctica de su enseñanza y la falta a la misma, ha provocado la renuncia de líderes de las iglesias, no sin haber tenido la oportunidad de arrepentirse, el fallo en el matrimonio por parte de los lideres eclesiales reconocidos, al ceder al pecado de adulterio ha suscitado daño a la iglesia y a la familia, mancillando y llevando el descrédito del evangelio en la sociedad.

Implicaciones para la Pastoral de la lectura exegética del matrimonio desde Hebreos 13,4

El contexto en el que fue escrita esta epístola, era el de una sociedad que tenía en poco los ideales divinos del matrimonio puesto que la fornicación y el adulterio era algo muy frecuente entre los paganos y aunque entre los judíos era visto como institución sagrada, se podía disolver por nimiedades o aspectos baladíes, la exhortación a mantenerse fiel al matrimonio pudiera parecer trivial, sin conocer el contexto, de ahí que la amonestación “Sea venerable en todos el matrimonio, y la cama sin mancha; más a los fornicarios y adúlteros juzgará Dios” (JBS) , adquiere gran valor la pureza sexual y las relaciones conyugales, tanto a los lectores originales como a los lectores modernos. El texto está ubicado en la parte de la doctrina moral y es una exhortación del autor de esta carta que se mueve entre dos polos, tratar de despertar el interés de lo que su predicación encierra, pero sabiendo al mismo tiempo, y estando seguro de que habrá quienes no obedezcan ni presten atención, por lo cual, no vacila en acudir a graves amenazas para hacerse oír: ¡Horrenda cosa es caer en manos del Dios vivo! (10,31); Porque nuestro Dios es fuego consumidor (12,29).

La exhortación se refiere a la ética matrimonial, y por extensión al orden en la vida sexual en general cuya base ha de ser, tomar la correcta actitud con respecto al matrimonio. Todos deben profesar respeto al matrimonio y precaverse de la facilidad con que los paganos quebrantan la fidelidad matrimonial en efecto, los fornicarios (porneía, πορνεα, que se refiere a, cualquier práctica sexual fuera del matrimonio y en general todos los que se entregan a excesos sexuales) y los infractores del matrimonio monógamo, que igualmente, deben saber que, tendrán que contar con la condenación en el tribunal de Dios. Al hacer una breve comparación de la historia y los diferentes paradigmas, se notan rápidamente algunos cambios en la concepción del matrimonio. En el primer paradigma según la Biblia Hebrea, se crea la institución del matrimonio con el fin de que siendo el hombre un ser social tuviera en la mujer su ayuda idónea sin embargo ante la entrada del pecado los propósitos del matrimonio se pervierten, rompiendo la igualdad y enseñoreándose el hombre sobre la mujer.

En el A.T el esposo era el señor (Baal) de su esposa. Por medio del matrimonio la esposa era considerada propiedad de su esposo, la mujer era preciada como potencial madre y se realizaba al dar a luz hijos especialmente varones, de ahí que la esterilidad era considera una maldición y causa de divorcio. En el N.T Jesús manifiesta en su conducta y enseñanza un reconocimiento expreso devolviéndole la dignidad personal a la mujer y equiparándola en este sentido al varón. Partiendo del trasfondo del A.T podemos comprender a un Jesús liberador y solidario en la que él coloca a la mujer en su justa dimensión con respecto al hombre, delante de Dios. Pues habla con ellas en lugares públicos (Jn. 8,2-11) discute temas teológicos con ellas (Lc. 10, 38,42) le siguen mujeres que son llamadas discípulas (Lc 8,1-2), esto en una época en la que ningún rabino se hubiese atrevido a hacerlo, sin considerarlo humillante conforme a los valores de honor y vergüenza, estos acontecimientos no tienen parangón en la historia del siglo I.

En el segundo paradigma, la institución del matrimonio, especialmente, para la mujer ha experimentado un retroceso que la hace vulnerable ante la sociedad patriarcal.  Por otra parte, los detractores del matrimonio encontraron puntos de apoyo en el estoicismo y en el gnosticismo con sus derivaciones encratitas. Sin embargo, los padres de la iglesia elaboran sendas apologías del matrimonio como institución divina, aunque creen que el mismo tiene como propósito principal, la procreación y ven como inmoral el disfrute de las relaciones sexuales, debido a que lo relacionan con el pecado original. Para San Agustín el matrimonio es una institución divina pero inferior a la virginidad, Tomás de Aquino cree que la premisa en el matrimonio es la procreación, lo demás es secundario. Calvino ve a la mujer como alguien que puede ayudarle en su salud frágil, así la mujer, es valiosa según le sirva al hombre, es decir, que la mujer, seguía sin tener un reconocimiento de su dignidad como ser humano, a la manera en que Jesús lo había hecho.

En la sociedad estadounidense con teología preferentemente calvinista, y en una sociedad dominada por los hombres, visualizan a la mujer como potencial madre, pero negándoles el derecho de ser considera ciudadana plena (persona de segunda categoría, igual que los esclavos), muestra de ellos es que no tenía derecho al sufragio, sino hasta 1920 cuando las mujeres al fin ganaron el derecho al voto. Ese fue el evangelio que trajeron los primeros misioneros a Centro América, no obstante, siendo hijos de su cultura, no podemos señalarlos como culpables sino como continuadores de una crianza androcéntrica.

En el tercer paradigma, el evangelio que llega a Guatemala y que luego pasa a El Salvador tiene las mismas características, el cual es, que el hombre es considerado cabeza según la enseñanza bíblica, interpretándolo como jefe, quien toma las decisiones, quien dirige, y ordena, mientras los demás miembros de la familia les corresponde el rol de la sumisión. Por lo que, el presente siglo 21 nos presenta el desafío de retomar el concepto de matrimonio que Jesús enseño en los evangelios, donde la mujer no sea considerada un ser humano inferior, sino el de igualdad y dignidad como persona que creada a imagen de Dios la cual debe ser respetada, cuidada y amada. En una cultura machista como la nuestra, es pertinente elaborar una exegesis a textos, que en una simple lectura nos llevan a la creencia de la superioridad masculina, donde la mujer es doblemente domesticada, por la sociedad y por la iglesia enseñándole que su labor como esposa es ver a su marido como señor y dueño a quien debe de sujetarse como una orden divina, debemos recuperar el paradigma del matrimonio que Jesús nos exhibió, restituyendo a la mujer al lugar que Dios le dio en el inauguración de la humanidad.

En el principio la mujer es llamada por Dios “ayuda idónea”, esta palabra (ezer) hace referencia a un “poder o fuerza para salvar (socorro)”, y es la palabra que Dios se aplica a sí mismo, cuando acude en ayuda de Israel. Por lo tanto, podríamos concluir que Génesis 2:18 bien puede ser parafraseado, de la siguiente manera: “Le haré un poder (fuerza o socorro) que sea digna de estar al lado del hombre.” Yahvé le ha otorgado al hombre, la mujer que se convierte en la ayuda que anima, añade confianza y esfuerza a su marido.

“La mujer salió de la costilla del hombre, no de los pies para ser pisoteada, ni de la cabeza para ser superior, sino del lado para ser igual, debajo del brazo para ser protegida y al lado del corazón para ser amada”  Talmud

Bibliografía

  1. Aguirre, R. (2010). Así empezo el cristianismo. Navarra: Verbo Divino.
  2. Brown, R., Fitsmyer, J., & Murphy, R. (1971). Comentario Bíblico «San Jeronimo». Madrid: Ediciones Cristiandad.
  3. Cal, J. (mayo de 2011). mijutiapa.com. Obtenido de http://www.mijutiapa.com/Publicaciones/2011/05/Biograf%C3%ADa-Dr.-Othoniel-R%C3%ADos-Paredes-Dr.-Jos%C3%A9-Cal.pdf
  4. Cal, J. (s.f.). mijutiapa.com. Obtenido de http://www.mijutiapa.com/Publicaciones/2011/05/Biograf%C3%ADa-Dr.-Othoniel-R%C3%ADos-Paredes-Dr.-Jos%C3%A9-Cal.pdf
  5. Calvino, J. (1988). Institucion de la Religión Cristiana. Grand Rapids: Nueva Creación.
  6. Cervantes Ortiz, L. (2010). Un Calvino Latinoamericano para el siglo XX. CDMX: Publicaciones El Faro.
  7. Coenen, L., Erich, B., & Hans, B. (1993). Dicionario Biblico Teólogico del Nuevo Testamento Vol. III. Salamamca: Ediciones Sigueme.
  8. Comiskey, j. (2004). ELIM La Apasionante Historia de una iglesia transformando una ciudad para Jesús. . Barcelona: CLIE.
  9. Conen, C. (25 de julio de 2016). El fin matrimonial del bonum coniugum en el pensamiento de Karol Wojtyla / Juan Pablo II. Obtenido de http://www.scielo.org.co/pdf/frcn/v59n167/0120-1468-frcn-59-167-00319.pdf
  10. De Vaux, R. (1976). Instituciones del antiguo Testamento (segunda edición ed.). Barcelona: Editorial Herder.
  11. Diario oficial. (30 de noviembre de 1982). Estatutos de Misión Cristiana Elim El Salvador. Diario oficial tomo 277 capitulo I, págs. 4,5,6.
  12. Euston96.com. (s.f.). Obtenido de https://www.euston96.com/calvinismo/
  13. Galindo, F. (1992). El Protestantismo fundamentalista, una experiencia ambigua para América Latina. Navarra: Verbo Divino.
  14. Hughes, R. (2005). Mitos de los Estados Unidos de América. Grand Rapids: Libros Desafíos.
  15. Keener, C. (2003). Comentario del Contexto Cultural de la Biblia N.T. El paso, Texas: Mundo Hispano.
  16. Kung, H. (1995). Grandes Pensadores Cristianos . Madrid: Trota.
  17. Kuss, O. (1977). Carta A Los Hebreos . Barcelona: Eidtorial Herder.
  18. Liardon, R. (2005). Los Generales de Dios II. Buenos Aires: Peniel.
  19. Medrano, J. (2017). Elim 40 años un pueblo con pasion y sueños. San Salvador: Talleres Gráficos UCA.
  20. Mira, M. (Abril de 2015). Scripta Theologica . (R. d. Navarra, Ed.) Obtenido de Matrimonio_y_familia_en_los_Padres_de_la%20iglesia.pdf: https://www.academia.edu/12076267/Matrimonio_y_familia_en_los_Padres_de_la_Iglesia
  21. Misión Cristiana Elim. (marzo de 2006). elim.org.sv. (M. C. Elim, Editor) Obtenido de https://www.elim.org.sv/historia/
  22. Nestle-Aland. (2014). Nuevo Testamento Griego. Stuttgard: Sociedad Bíblica Alemana.
  23. Penna, R. (1994). Ambiente Histrico- Cultural de los Orígenes del Cristianismo. Bilbao: Declee de Brouwer.
  24. Robertson, A. (2003). Comentario al Texto Griego del N.T. Barcelona: Editorial Clie.
  25. Rodríguez Díez, J. (2005). Real Centro Universitario Escorial “Maria Cristina”. Obtenido de El Matrimonio Cristiano en San Agustín (Bondad del matrimonio): Dialnet-ElMatrimonioCristianoEnSanAgustin-1142994.pdf
  26. Ruiz Martorrel, J. (1998). Adán y Eva: El drama del ser humano. En A. S. Católica, Perosnajes del Antiguo Testamento Vol. 1 (pág. 24). Verbo Divino.
  27. Schokel, L. A. (1999). Símbolos Matrimoniales en La Biblia. Navarra: Verbo Divino.
  28. significados.com. (28 de septimebre de 2017). Obtenido de https://www.significados.com/exegesis/
  29. Strong, J. (2002). Nueva Concordancia Exhasutiva de la Biblia. Miami: Editorial Caribe.
  30. Torres, J. (2009). La historia de un monje hereje: Joviniano y el conflicto entre matrimonio y virginidad del siglo IV. En M. Marcos, & M. Marcos (Ed.), Herejes en la historia. Madrid: Trota.
  31. Turrado, L. (1965). Biblia comentada por los profesores de Salmanca. Madrid: Editorial Católica.
  32. Vanhoye, A. (1980). El mensaje de la carta a los Hebreos. Navarra: Verbo Divino.
  33. Vega, M. (1993). Manual de Doctrinas Basicas. San Salvador: UCA.
  34. Wight, F. H. (1981). Usos y ocstumbres de la tierras bíblicas. Grand Rapids: Editorial Portavoz. Obtenido de Usos y costumbres de las tierras bíblicas.
  35. Nestle-Aland. (2014). Nuevo Testamento Griego. Stuttgard: Sociedad Bíblica Alemana.
  36. Diario oficial. (30 de noviembre de 1982). Estatutos de Misión Cristiana Elim El Salvador. Diario oficial tomo 277 capitulo I, págs. 4,5,6.
  37. Mira, M. (Abril de 2015). Scripta Theologica . (R. d. Navarra, Ed.) Obtenido de Matrimonio_y_familia_en_los_Padres_de_la%20iglesia.pdf: https://www.academia.edu/12076267/Matrimonio_y_familia_en_los_Padres_de_la_Iglesia
  38. Rodríguez Díez, J. (2005). Real Centro Universitario Escorial “Maria Cristina”. Obtenido de El Matrimonio Cristiano en San Agustín (Bondad del matrimonio): Dialnet-ElMatrimonioCristianoEnSanAgustin-1142994.pdf
  39. Cal, J. (mayo de 2011). mijutiapa.com. Obtenido de http://www.mijutiapa.com/Publicaciones/2011/05/Biograf%C3%ADa-Dr.-Othoniel-R%C3%ADos-Paredes-Dr.-Jos%C3%A9-Cal.pdf
  40. Euston96.com. (s.f.). Obtenido de https://www.euston96.com/calvinismo/
  41. Misión Cristiana Elim. (marzo de 2006). elim.org.sv. (M. C. Elim, Editor) Obtenido de https://www.elim.org.sv/historia/
  42. significados.com. (28 de septimebre de 2017). Obtenido de https://www.significados.com/exegesis/

Notas Bibliográficas

[1] Las cursivas son mías.

[2] El término calvinismo es considerado un término ambiguo porque es utilizado desde diferentes puntos de vista. Algunas veces, indica la enseñanza de Juan Calvino, otras un sistema de doctrinas profesado por las iglesias protestantes, e incluso, puede ser utilizado como un conjunto de conceptos teológicos, éticos, sociales y políticos, que, bajo la influencia de Calvino, tuvieron potestad y dominaron las tierras de la post reforma dejando una huella importante en el pensamiento de la humanidad, la historia, el orden social de las civilizaciones y la organización política de cada Estado. (Euston96.com, s.f.)

[3]Son conocidas como los cinco puntos del calvinismo las siguientes doctrinas: la depravación total; la elección incondicional; la expiación limitada; la gracia irresistible; la seguridad eterna de la salvación

 

Cuenta de Editor

Referencias Bibliográficas

  1. Aguirre, R. (2010). Así empezo el cristianismo. Navarra: Verbo Divino.
  2. Brown, R., Fitsmyer, J., & Murphy, R. (1971). Comentario Bíblico «San Jeronimo». Madrid: Ediciones Cristiandad.
  3. Cal, J. (mayo de 2011). mijutiapa.com. Obtenido de http://www.mijutiapa.com/Publicaciones/2011/05/Biograf%C3%ADa-Dr.-Othoniel-R%C3%ADos-Paredes-Dr.-Jos%C3%A9-Cal.pdf
  4. Cal, J. (s.f.). mijutiapa.com. Obtenido de http://www.mijutiapa.com/Publicaciones/2011/05/Biograf%C3%ADa-Dr.-Othoniel-R%C3%ADos-Paredes-Dr.-Jos%C3%A9-Cal.pdf
  5. Calvino, J. (1988). Institucion de la Religión Cristiana. Grand Rapids: Nueva Creación.
  6. Cervantes Ortiz, L. (2010). Un Calvino Latinoamericano para el siglo XX. CDMX: Publicaciones El Faro.
  7. Coenen, L., Erich, B., & Hans, B. (1993). Dicionario Biblico Teólogico del Nuevo Testamento Vol. III. Salamamca: Ediciones Sigueme.
  8. Comiskey, j. (2004). ELIM La Apasionante Historia de una iglesia transformando una ciudad para Jesús. . Barcelona: CLIE.
  9. Conen, C. (25 de julio de 2016). El fin matrimonial del bonum coniugum en el pensamiento de Karol Wojtyla / Juan Pablo II. Obtenido de http://www.scielo.org.co/pdf/frcn/v59n167/0120-1468-frcn-59-167-00319.pdf
  10. De Vaux, R. (1976). Instituciones del antiguo Testamento (segunda edición ed.). Barcelona: Editorial Herder.
  11. Diario oficial. (30 de noviembre de 1982). Estatutos de Misión Cristiana Elim El Salvador. Diario oficial tomo 277 capitulo I, págs. 4,5,6.
  12. Euston96.com. (s.f.). Obtenido de https://www.euston96.com/calvinismo/
  13. Galindo, F. (1992). El Protestantismo fundamentalista, una experiencia ambigua para América Latina. Navarra: Verbo Divino.
  14. Hughes, R. (2005). Mitos de los Estados Unidos de América. Grand Rapids: Libros Desafíos.
  15. Keener, C. (2003). Comentario del Contexto Cultural de la Biblia N.T. El paso, Texas: Mundo Hispano.
  16. Kung, H. (1995). Grandes Pensadores Cristianos . Madrid: Trota.
  17. Kuss, O. (1977). Carta A Los Hebreos . Barcelona: Eidtorial Herder.
  18. Liardon, R. (2005). Los Generales de Dios II. Buenos Aires: Peniel.
  19. Medrano, J. (2017). Elim 40 años un pueblo con pasion y sueños. San Salvador: Talleres Gráficos UCA.
  20. Mira, M. (Abril de 2015). Scripta Theologica . (R. d. Navarra, Ed.) Obtenido de Matrimonio_y_familia_en_los_Padres_de_la%20iglesia.pdf: https://www.academia.edu/12076267/Matrimonio_y_familia_en_los_Padres_de_la_Iglesia
  21. Misión Cristiana Elim. (marzo de 2006). elim.org.sv. (M. C. Elim, Editor) Obtenido de https://www.elim.org.sv/historia/
  22. Nestle-Aland. (2014). Nuevo Testamento Griego. Stuttgard: Sociedad Bíblica Alemana.
  23. Penna, R. (1994). Ambiente Histrico- Cultural de los Orígenes del Cristianismo. Bilbao: Declee de Brouwer.
  24. Robertson, A. (2003). Comentario al Texto Griego del N.T. Barcelona: Editorial Clie.
  25. Rodríguez Díez, J. (2005). Real Centro Universitario Escorial “Maria Cristina”. Obtenido de El Matrimonio Cristiano en San Agustín (Bondad del matrimonio): Dialnet-ElMatrimonioCristianoEnSanAgustin-1142994.pdf
  26. Ruiz Martorrel, J. (1998). Adán y Eva: El drama del ser humano. En A. S. Católica, Perosnajes del Antiguo Testamento Vol. 1 (pág. 24). Verbo Divino.
  27. Schokel, L. A. (1999). Símbolos Matrimoniales en La Biblia. Navarra: Verbo Divino.
  28. significados.com. (28 de septimebre de 2017). Obtenido de https://www.significados.com/exegesis/
  29. Strong, J. (2002). Nueva Concordancia Exhasutiva de la Biblia. Miami: Editorial Caribe.
  30. Torres, J. (2009). La historia de un monje hereje: Joviniano y el conflicto entre matrimonio y virginidad del siglo IV. En M. Marcos, & M. Marcos (Ed.), Herejes en la historia. Madrid: Trota.
  31. Turrado, L. (1965). Biblia comentada por los profesores de Salmanca. Madrid: Editorial Católica.
  32. Vanhoye, A. (1980). El mensaje de la carta a los Hebreos. Navarra: Verbo Divino.
  33. Vega, M. (1993). Manual de Doctrinas Basicas. San Salvador: UCA.
  34. Wight, F. H. (1981). Usos y ocstumbres de la tierras bíblicas. Grand Rapids: Editorial Portavoz. Obtenido de Usos y costumbres de las tierras bíblicas.
  35. Nestle-Aland. (2014). Nuevo Testamento Griego. Stuttgard: Sociedad Bíblica Alemana.
  36. Diario oficial. (30 de noviembre de 1982). Estatutos de Misión Cristiana Elim El Salvador. Diario oficial tomo 277 capitulo I, págs. 4,5,6.
  37. Mira, M. (Abril de 2015). Scripta Theologica . (R. d. Navarra, Ed.) Obtenido de Matrimonio_y_familia_en_los_Padres_de_la%20iglesia.pdf: https://www.academia.edu/12076267/Matrimonio_y_familia_en_los_Padres_de_la_Iglesia
  38. Rodríguez Díez, J. (2005). Real Centro Universitario Escorial “Maria Cristina”. Obtenido de El Matrimonio Cristiano en San Agustín (Bondad del matrimonio): Dialnet-ElMatrimonioCristianoEnSanAgustin-1142994.pdf
  39. Cal, J. (mayo de 2011). mijutiapa.com. Obtenido de http://www.mijutiapa.com/Publicaciones/2011/05/Biograf%C3%ADa-Dr.-Othoniel-R%C3%ADos-Paredes-Dr.-Jos%C3%A9-Cal.pdf
  40. Euston96.com. (s.f.). Obtenido de https://www.euston96.com/calvinismo/
  41. Misión Cristiana Elim. (marzo de 2006). elim.org.sv. (M. C. Elim, Editor) Obtenido de https://www.elim.org.sv/historia/
  42. significados.com. (28 de septimebre de 2017). Obtenido de https://www.significados.com/exegesis/

Cita recomendada en formato APA

Aguillón, U. (2020). El Matrimonio a la luz de los diferentes paradigmas Judeos Cristianos desde la Epístola a los Hebreos 13:4 hasta la práctica y creencia en Iglesia Elim. Revista Nuestro Tiempo,  Vol. 19 (julio-diciembre), pp. 10-31